Beaterio De Belén (la pagina)

Historia
Esta sagrada escultura data del tiempo de la Colonia, se le ha atribuido al escultor Alonso de La Paz y Toledo, sin embrago no existen documentos que lo respalden. Su nombre titular se debe a Sor Encarnación Rosal, quien pidió a Dios por medio de esta sagrada imagen por el cese de una epidemia de cólera que azotaba la ciudad capital.
La epidemia cesó y en memoria de aquella gracia recibida nació el titulo de Jesús Nazareno de “La Indulgencia.” Sus cortejos procesionales se inician el Marte Santo de 1968. En 1974 se incorpora a su cortejo procesional la imagen de la Santísima Virgen de Dolores, cabe mencionar que siendo una procesión relativamente nueva contaba con poca afluencia de participantes por lo que ambas imágenes eran procesionadas en la misma anda.
En 1982 se estrenan dos bellas andas procesionales y las sagradas imágenes del Nazareno de La Indulgencia y La Santísima Virgen comenzaron a salir separadas, dándole mayor esplendor al cortejo de Martes Santo, el cual para entonces ya estaba bien establecido y la afluencia de devotos se contaba en números ascendentes.
En 1994 el pequeño templo de Las Beatas de Belén se vistió de gala para conmemorar las “Bodas de Plata” procesionales del Señor de La Indulgencia. En 1997 y por decisión de Monseñor Oscar Urízar, la junta directiva de su hermandad fue relegada de su cargo, dando paso un periodo de desaciertos y malas decisiones que afectaron grandemente a su hermandad, el retiro de los antiguos directivos probó haber sido una mala disposición...
Se Consagro el dia domingo 15 de marzo de 2015 en santa iglecia catedral metropolitana por el arzobispo oscar julio vian morales arzobispo d guatemala saliendo la prosecion de consagracion a las 3 de la tarde con un recorrido extraordinario por el barrio de la recolecion de la zona 1 y 2 entrando la prosecion a las 2 de la madrugada esta fue recibida con cohetillos y fuegos artificiales
Comentario De La Imagen
La Escultura presenta rasgos definidos en su rostro que a diferencia de otros nazarenos muestra una palidez que imagina a Jesús camino al Gólgota. Hilos de sangre recorren su frente, rostro, ojos y cuello, mismos que llegan hasta el hermoso encarnado de su pecho. En el que se dejan observar los tendones y venas exaltadas que la hacen una imagen única en su género. Detalles barrocos en el ensortijado de su barba le agregan una calidad excepcional. Las manos abrazan suavemente la cruz; la derecha hacia arriba mientras que la izquierda se coloca levemente hacia abajo; mismas que se acentúan en las venas y tendones que le dan un dramatismo y calidad escultórica a la imagen.
Su silueta presenta la de un cuerpo quebrado por el peso de la cruz, girado levemente hacia la derecha, mientras que su cabeza se inclina hacia el frente. Su mirada profunda y dolorosa como si demandara compasión, intensifica la excelencia de la talla que es sostenida por los pies encarnados desde abajo de las rodillas. El izquierdo marcando un paso hacia adelante, mientras que el derecho levemente inclinado como tomando impulso para seguir camino al Calvario.
ERICK ESPINOZA
(comunidad de beatas de Belén)


